que nunca mas vengas
es señal que sanaste
y tu ausencia
me enferma.
respiras húmedos aires
y nunca viste
mis ojos mojados.
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Hubo una vez, por estos lares, un indio depredador que mataba a mansalva a los animales y a sus crías por deporte. La Pachamama, hastiada, le envió un castigo en forma de viento, uno que cuando desciende del frío de las altas cumbres, se enbravece y calienta y atemoriza...a unos anónimos lugareños de un pueblito pre-cordillerano ..y provoca estragos en sus mentes...
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